TARIFAZOS, REAJUSTE ECONÓMICO:

¿SINCERAMIENTO DE PRECIOS O REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA?

En los últimos meses el Gobierno Nacional llevó a cabo una política de “sinceramiento de precios” con el argumento principal de actualizar los precios en base a los atrasos generados por el gobierno anterior y la necesidad de reconstruir los márgenes de ganancia de las empresas privadas que proveen los distintos servicios y que se habían visto afectadas por la inflación.

La NacionLa versión oficialista plantea que heredó un país incapaz de insertarse en el sistema financiero internacional a causa de las política de no pagar a los holdouts, lo que provocó desconfianza en el sector externo, que finalmente deriva en la falta de inversión para desarrollar la industria pesada y en parte liviana. Por otro lado acusa al gobierno Kirchnerista de resolver el problema del desempleo y/o la necesidad de creación de puestos de trabajo por vía de la ocupación en el sector público, a través de la ampliación del aparato Estatal.

Según el oficialismo, y la ortodoxia económica en general, este tipo de empleo “no genuino” genera un mayor gasto por parte del Estado que alimenta, entre otras variables, la inflación y la formación de un grupo de trabajadores sin una función específica o necesaria. En definitiva, la gestión oficial argumenta que el Estado realmente no necesita de éstos trabajadores y deberá reacomodar proporcionalmente el aparato estatal, desvinculando a estos empleados públicos, lo cual definitivamente, producirá un  agravamiento en la conflictividad social.

Otro enfoque adoptado por el macrismo para analizar la situación actual del país, aunque no vox populi reconocido, acusa al kirchnerismo de populista, considerando esta política como un sistema de clientelismo político en donde la figura del o la líder controla la necesidad de la cadena de demandas y a su vez, coacciona ideológicamente a los sectores populares a través de diversos aparatos ideológicos – trazando un paralelismo con una arista del concepto de Estado Ampliado del filósofo marxista Antonio Gramsci -.

La otra cara de la moneda, puede también hacer pie en el concepto gramsciano antes mencionado, sin embargo la r24ndefinición se basa en definir su política como una corriente que busca lograr que los sectores más excluidos del sistema puedan insertarse en la sociedad por medio de mecanismos estatales intervencionistas.

Los sectores devenidos en oposición consideran que el gobierno argentino se encuentra en proceso de imposición de un sistema de clásicas políticas económicas neoliberales, en donde la intervención estatal se da sólo como garante de la competencia y reduce el aparato burocrático hasta encontrar los máximos niveles de eficiencia.

Este sector describe la batería de medidas del gobierno del Ingeniero Macri como una brutal reducción del personal del Estado, una clara orientación económica externa hacia las potencias financieras y económicas clásicas, una restitución de las medidas (políticas y económicas) que benefician al sector rural y a los grupos económicos concentrados, como empresas de minería y medios de comunicación y la apertura del país a importaciones que destruirán en el corto y mediano plazo el sector de PyMes que conforman y abastecen el mercado interno.

Por otro lado, acusa al gobierno de gestionar para el sector empresarial y financiero (argentino e internacional) en contra de la burguesía Nacional constitutiva del mercado interno, y del sector trabajador. Impulsando un viraje en la distribución de la riqueza hacia los sectores ricos de la población.

La contradicción entre ambas posturas aumenta y se corre del eje coherente cuando el discurso oficial plantea que los ajustes se deben a la crisis económica que atraviesa el país, y la versión opositora asegura que la crisis fue generada o en todo caso, multiplicada exponencialmente a partir de diciembre de 2015.

En el campo de las previsiones, el equipo económico de Alfonso Prat Gay considera que en el segundo semestre del año se logrará bajar la variable de inflación porque la competencia comercial lograda por el ingreso de las inversiones gestadas luego del pago de la deuda con los fondos buitres, estabilizarán las cifras macroeconómicas.

La oposición cree que el desempleo es una variable de control que utiliza el gobierno en forma conjunta con empresarios del sector privado y en contra de los trabajadores, para provocar la desarticulación de los lazos solidarios hacia dentro del grupo asalariado, fomentando la fragmentación y a su vez provocando una contracción en la movilización y la protesta del sector trabajador organizado.

Asimismo también se denuncia que el ajuste económico producirá la reaparición en masa de trabajadores cuentapropistas, algo usual en situaciones de crisis de desempleo y que a nivel social presentan características con un alto grado de individualismo y ninguna clase de organización en cuanto a la defensa de sus derechos laborales.

En definitiva, tanto las causas reales por la cuales se está llevando a cabo el aumento de tarifas como así también la posibilidad de ratificar cual es la corriente que se encuentra acertada en sus planteos y denuncias – si es que alguna tiene la razón de manera unívoca – se podrá apreciar en el transcurso del próximo año y a medida que la dinámica política se vaya sucediendo. Por lo pronto la clase media y sobre todo la clase baja de la Argentina deberán volver a vivir una nueva crisis de exclusión.

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