Divisas en pugna

El itinerario del Presidente de los Estados Unidos en la región presenta intereses adicionales a los anunciados en los países visitados. La advertencia del progresivo aumento de la internacionalización del Yuan y su otra cara, la desdolarización que lleva a EEUU a idear estrategias alternativas para frenar su avance.

La emblemática visita de Barack Obama a la región pareció estar cargada de simbolismos y destinada a consolidar su posición en las relaciones políticas y económicas con los países visitados. Los acuerdos anunciados revisten intereses que buscan revitalizar el dólar, frente a un fuerte proceso de desdolarización comercial en gran parte del mundo.

Se observa una tendencia al progresivo reemplazo de la moneda estadounidense en el comercio internacional. La mayoría de los países se apartan de la utilización del dólar. En Asia las transacciones se realizan en monedas locales, al igual que en Europa donde se utiliza el euro, el rublo y la libra. En América del Sur y Central se usa el SUCRE (Sistema Unitario de Compensación Regional) como moneda virtual en el comercio interregional de los países del ALBA.

CUBA

La histórica visita del mandatario estadounidense a Cuba, se encuentra en esta misma sintonía. La apertura del mercado cubano es un elemento estratégico clave para hacerle frente a la internacionalización del yuan. Su incorporación a la actividad crediticia internacional inquieta a las entidades financieras como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Este potencial contrincante no se excluye de estar dentro del plan de financiamiento e inversión del puerto de Mariel, zona especial de desarrollo en la isla. Este puerto posee grandes perspectivas de transformarse en un nuevo centro económico internacional por la profundidad de sus aguas y su conexión con la ampliación del canal de Panamá, permitiendo la movilidad de cargueros de gran tamaño y grandes volúmenes de contenedores.

Por supuesto que el nuevo puerto se encuentra dentro de los intereses del Gobierno de Estados Unidos, que ya en el final de su mandato, decide mejorar la relación con la isla. Obama contó con la compañía de una gran delegación de empresarios, que buscarán realizar inversiones y a través de las mismas, establecer el uso de la moneda estadunidense.

Por otro lado, las recientes operaciones realizadas en la moneda china, e impulsadas desde el Banco de Desarrollo de los BRICS (acrónimo de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) prometen hacer entrar al yuan en la competencia por ser la divisa principal, o al menos alternativa.

Argentina

Argentina se encuentra en una fase cuyo Gobierno califica de “reinserción” en la economía internacional, ha decidido renovar sus preferencias hacia los vínculos comerciales tradicionales de Estados Unidos y Europa, considerando como erróneas la anterior inclinación hacia China y Rusia. A esta situación se le suma un clima regional de incertidumbre donde Brasil se encuentra inmerso en una profunda crisis política.

Como parte de su gira, el Presidente de los Estados Unidos visitó la Argentina reavivando las relaciones bilaterales que se encontraban distanciadas desde el 2005, momento en el que se rechazó el proyecto del ALCA impulsado por dicho país. El nuevo Gobierno argentino promueve el clima favorable para esta revinculación, y además, se mostró abierto a la búsqueda de beneficios. En este sentido considera oportuno analizar la propuesta de integración al Tratado de Transpacífico (TTP).

El Tratado es un acuerdo de libre comercio integrado por Estados Unidos y un grupo de once naciones del continente americano, asiático y de Oceanía. La conformación del mismo, que excluye a China, Rusia y a otras economías de Asia, como Corea del Sur, Indonesia y Filipinas, permite problematizar la situación sobre los intereses agregados. La no participación de una de las principales potencias económicas en crecimiento como China en el tratado comercial, parece otorgar otro sentido factible de análisis, como parte de un acuerdo corporativo destinado a frenar el avance del país asiático en el campo internacional.

La internacionalización del yuan es la contracara de la desdolarización. Este último proceso se produce además, por la creciente debilidad económica de Estados Unidos, dada en parte, por el surgimiento de diversos ámbitos de cooperación financiera internacional, la inmovilización del FMI y la frágil economía mundial; y en parte, como consecuencia de la pérdida de su posición exclusiva como país hegemónico.

La propia dinámica de estos aspectos económicos se encuentran subordinados a variables que exceden a lo económico propiamente dicho, ya que en también forman parte del juego lo político y lo social.

Habrá que esperar para ver cómo evolucionan y que curso toman los acuerdos anunciados en la región. Si la situación de Brasil adopta el mismo camino que la Argentina, ¿cómo afectará ésto al resto de los países latinoamericanos? ¿Qué dirección tomará la política estadounidense luego de las elecciones? ¿Cómo avanzará la internacionalización de China?.

 

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